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martes, 27 de septiembre de 2011

Elisabeth Kubler-Ross: para qué la dualidad?

Fragmento del libro "La Rueda de la Vida" de Elisabeth Kubler-Ross.

El cuadrante Espiritual- Dra.Elisabeth Kubler-Ross

Dr. Kübler Ross

Kübler Ross dio una conferencia el 11 de agosto de 1991 en el aula magna de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Buenos Aires, invitada por la Fundación Argentino Brasileña, actualmente Fundación Salud (wwww.fundacionsalud.org.ar), que dirige Stella Maris Maruso. Ante medio millar de personas, un público integrado por médicos, pacientes y familiares, durante cuatro horas habló sobre la vida, la muerte y la transición. En esa reunión esta samaritana del siglo XX afirmó sin rodeos que el Sida se cura y también que el paciente es el dueño de su vida. Al término de la conferencia el periodista Aurelio Álvarez la entrevistó y el texto fue reproducido en el periódico La Capital, de la ciudad de Rosario, Argentina, y se encuentra íntegro en la sección Artículos de www.tu-mismo.net, web de la revista Tú Mismo, que se edita en Valencia, España.
K. R. nació el 8 de julio de 1926 cerca de Zurich, Suiza, y residió finalmente en Estados Unidos. Dirigió la cátedra de Psiquiatría Clínica y Ciencias del Comportamiento en la Universidad de Virginia, y recibió una treintena de doctorados honoris causa de diversos centros universitarios del mundo. Escribió numerosos libros, entre ellos "La muerte de un amanecer" y "Una luz que se apaga".


viernes, 12 de agosto de 2011

Cómo y por qué conectamos con determinadas personas y con otras no – Bianca Atwell

No hay estudios que puedan avalarse de “científicos”, pero sí existen teorías, y tienen que ver con la resonancia armónica. Con las personas, podría ocurrir lo mismo que sucede con los átomos y su forma de interactuar entre sí: ¿Cómo sabe una molécula de Oxígeno que debe unirse a dos de Hidrógeno para formar agua?

Existe una inteligencia subyacente que empuja a la vida a manifestarse y en las relaciones humanas también existe una ley de resonancia de las frecuencias entre ellas.
Todo tu cuerpo es un conglomerado de seres vivos: bacterias, virus, parásitos y células forman nuestro cuerpo. Este vibra de acuerdo a su estado general en un patrón vibratorio que va cambiando con el estado de salud, y conforme a los pensamientos y emociones y transmite su estado frecuencial al medioambiente.

Una persona que está en un estado de tranquilidad y salud equilibrada, irradia ondas armónicas al medioambiente. Crea un campo vibratorio a su alrededor. Los armónicos encuentran resonancia en otros cuerpos y por lo tanto las ondas que generan se amplifican.

Las ondas que genera tu cuerpo, además de hacer vibrar a todo lo que hay alrededor, lo hace oscilar, y también provoca la reflexión, es decir que parte de lo que emites, lo vuelves a recibir. Esta oposición a tus ondas que hacen los demás cuerpos genera otras ondas que pasan a formar parte de las tuyas. Así que nunca puedes decir que “pasas de”, porque todo lo que hagas, vuelve a influir en tí.

También se da el fenómeno de la absorción: cuanto más altas sean las frecuencias que emites, más absorción por parte del medioambiente tendrán las ondas con las que contribuyes. Esto es importante, porque los pensamientos negativos hacen que tu cuerpo vibre a bajas frecuencias, y éstas no serán tan reabsorvidas por el medioambiente por lo que tendrán mayor incidencia en todos los cuerpos a los que lleguen. Así en lugares donde haya personas de mucha “luz”, también habrá personas de “bajo astral” absorviendo esa energía

Tu cuerpo, tenderá a acercarse a personas que estén en resonancia con las ondas que tú generas, porque tus células buscarán la armonía para mantenerse sanas. Si estás en presencia de una persona que “no resuena” con tus células, tu cuerpo lo detectará y el cerebro te enviará una sensación de malestar que te ayude a tomar la decisión de alejarte.

Si tu cuerpo está generando ondas inharmónicas, obtendrás además la amplificación de dichas ondas, aumentando tu propia destrucción. Por eso es tan importante estar atentos a las señales emocionales cuando nos relacionamos con otra persona.

Las personas con las que te relacionarás en tu vida, serán las que resuenen con tus estados anímicos de cada momento. No se trata de elevar las frecuencias de nuestro cuerpo (porque podría resultar en un exceso), sino armonizarlas. Por lo que si estás mal, tendrás que conscientemente alterar la tendencia de tu Ser a relacionarte con personas que también estén en estados inharmónicos. Aplicando tu voluntad y tu libre albedrío, podrías ayudarte a tí mismo a recuperar cierto equilibrio, intentando relacionarte con personas más sanas para que la vibración de éstas aumente tus propias frecuencias.

Los pensamientos positivos y el contacto con la naturaleza predisponen a la persona al contacto con canales y corrientes de frecuencias donde se manifiestan las mejores situaciones, como el amor (alta frecuencia).
http://biancaatwell.com/

Vibración de armónicos – Bianca Atwell

En principio, todo en el Universo, vibra. No hay nada que esté quieto, todo vibra y esas vibraciones son ondas cíclicas con determinadas frecuencias.

La vibración es una forma de comunicación celular y bacteriana. Las colonias celulares y bacterianas de nuestro cuerpo tienen receptores para saber a qué frecuencias están vibrando otros seres unicelulares.

Parece existir una ley armónica entre ellas. A este rerspecto, son interesantísimas las investigaciones de James Gimzewski, que “escuchando” las células, pudo detectar que éstas vibran a diferente frecuencia cuando se encuentran enfermas que cuando están sanas.

En el caso de las bacterias, también resulta curioso y sorprendente que la Escherichia Coli (una bacteria que vive en nuestro intestino) se dedica a percibir las vibraciones de otras colonias bacterianas en nuestro cuerpo, y cuando éstas se están multiplicando más de lo debido para mantener el equilibrio, la Coli produce una enzima que obliga a las bacterias “desafinadas” a suicidarse.

Cuando a las células se las somete a vibraciones armónicas, éstas cambian de forma y hasta corrigen sus problemas si los hay, por eso es tan importante escuchar buena música…(las notas de la escala griega por ejemplo, sólo producen armonías perfectas en el tono de la nota en que se ha afinado) y los inharmónicos (sonidos que no son múltiplos enteros) enferman a las células, cambian su comportamiento. La vibración se transmite y se contagia y ese es uno de los principios de la metástasis del cáncer por ejemplo.

Incluso algunos bacteriófagos como el T4, para “colarse” y pasar desapercibido al sistema inmunitario, imita las frecuencias de las bacterias Gram Positivas, para camuflarse e introducir su código para infectar a las otras bacterias como a la E. Coli.

La vida misma en todas sus manifestaciones, tiende a la vibración de armónicos, y la entropía a la vibración inharmónica. Esto abarca a todo lo que existe, ya que es una ley fundamental de la dinámica cuántica.