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sábado, 5 de noviembre de 2011

Cómo trascender los límites del Universo- Dr. Laitman


Con el fin de permitirnos alcanzar la meta espiritual, somos llevados a un lugar especial con libros especiales y con un entorno en especial. Esto se debe a que el significado de la vida puede sólo obtenerse cuando la persona trasciende sus límites.
Por lo tanto, debemos descubrir las fuerzas, las habilidades, los atributos y las emociones que están más allá de los límites de nuestra vida, más allá de los límites del universo. Esos son atributos totalmente diferentes que pueden sólo ser alcanzados gracias a un entorno especial en el cual cada uno también quiere trascender la sensación de esta vida corporal.
A la persona inicialmente se le da un poder pequeño, y un deseo muy pequeño. Con el fin de trascender los límites de esta vida y elevarse por encima de esta, la persona necesita grandes poderes. Estos no son poderes egoístas, sino más bien los poderes de otorgamiento que son contrarios a todo lo que está en él.
Entonces, la persona es llevada hacia un entorno especial en el cual construye una relación especial y descubre su deseo de otorgar. Aunque el otorgar no parece atractivo al principio, con el tiempo, consigue las impresiones correctas y entiende que con la ayuda del poder del otorgamiento, puede llenar su deseo para sentir la vida por fuera del cuerpo.
Para llenar su sueño, la persona necesita tener un gran poder de otorgamiento. Esto es así porque se le da una oportunidad: ¡”Por favor, actúa! Tú estás entre otras personas, tú no quieres tener nada que ver con ellos, y no quieres otorgarles. Esto es claro. Entonces deberías arrepentirte de que no puedas hacer aquello, ya que sin esto, no tendrás control de tu propia vida”.
Por consiguiente, la persona empieza a pensar si este es o no un buen acuerdo. A veces, está de acuerdo porque ve que esta es la única forma, y no tiene otra opción,  está obligado a aceptarlo. Está listo para alcanzar el otorgamiento sólo si se eleva por encima de esta vida.
Eventualmente, sin embargo, uno empieza a entender que el poder del otorgamiento que recibe del entorno, es la esencia de su vida espiritual. Este no es algún tipo de pago inicial que él está listo a realizar con el fin de recibir más tarde la vida espiritual en su deseo egoísta. No, es el poder del otorgamiento en sí el que le da una vida espiritual superior y nuevas sensaciones.

jueves, 8 de septiembre de 2011

La fuerza de rescate de la humanidad

El mundo no sintió la fuerza de su egoísmo hasta que no llegó a su máximo desarrollo. El descubrimiento del egoísmo "en toda su magnitud", es decir, en oposición total con la ley general de la naturaleza, ocasiona al ser humano sufrimientos, enfermedades, desastres naturales y casos lamentables. Debido a que toda la naturaleza es un solo organismo, la corrupción se revela en todos los niveles de la naturaleza – inánime, vegetativo y animal.

El desafío de la humanidad contra la naturaleza condujo a una crisis general de la cual somos testigos hoy en día. Esta crisis no es "un castigo del cielo ", sino un resultado directo de nuestra cruel intervención en los sistemas ecológicos, de nuestra negligencia de las leyes de la naturaleza y del consumición excesiva de cada uno de nosotros. Si cada uno de los órganos del cuerpo general de la humanidad corrigiera sus intenciones y actuara por el bien de la humanidad - podríamos mantener el equilibrio con la naturaleza, y como resultado conseguiríamos solo bienestar y abundancia.

Pero, por desgracia, parece que la humanidad llegará a este entendimiento sólo por el "reconocimiento del mal". Este proceso puede ser el resultado de un camino largo y lleno de sufrimiento, o también el resultado de una manera corta de corrección. 

Los estudios científicos demuestran que el diez por ciento de la humanidad es altruista por naturaleza, el resto son egoístas. Por lo tanto, según lo indicado por Baal ha Sulám en su artículo - "La última generación", deben corregirse, en primer lugar, ese diez por ciento de la población altruista del mundo. Ellos están comprometidos a aportar al resto de la humanidad el conocimiento sobre la causa de la crisis y sobre la posibilidad de liberación.

Debido a que la sociedad es la que determina los valores propios de la persona, debemos cambiar los valores existentes en la sociedad humana. Sólo la sociedad misma puede influenciar a cada uno de nosotros, para cambiar nuestro comportamiento de recibimiento a otorgamiento.

Como el hombre es absolutamente dependiente de la sociedad, y dado que todas sus acciones son para ganar el respeto a su personalidad en la sociedad (ya sea la familia, los hijos u otras personas), entonces si todos los que lo rodean alabaran sus acciones altruistas y deshonraran sus acciones egoístas, la persona no podría continuar en su comportamiento egoísta. Este proceso obligaría a la persona a trabajar por el bien público para ganar los elogios de quienes le rodean.

Poco a poco, debemos crear en la sociedad, una nueva agenda, que elogie de cualquier manera posible la dignidad y la importancia de las acciones altruistas. El cambio en la opinión pública debe definir como meta el implante del valor absoluto del otorgamiento a la sociedad, en toda la humanidad y en cada individuo en especial. El individuo será evaluado por medio de sus acciones de otorgamiento – de esta manera él será importante, respetado y famoso en el mundo. Gradualmente, la persona cederá a la influencia de la opinión pública, y sin otra alternativa, aceptará al altruismo como el valor más supremo.

miércoles, 31 de agosto de 2011